martes, julio 04, 2006

Crónica Hermanamiento Conce-Belén



Con la firma del "Hermanamiento entre las ciudades de Concepción y Belén", se coronó la visita que realizaron a la capital de la Octava región un grupo de representantes de dicha localidad palestina el pasado 24, 25 y 26 de mayo. Encabezó la comitiva el alcalde belenita, Víctor Batarseh y su esposa, Marcelle Batarseh; acompañados de tres concejales: Khalil Abed Shokeh, Duha Al Bandak y Afram Morcus Asmara.
A esta delegación de autoridades, se sumó la distinguida presencia de la Embajadora de Palestina en Chile, Mai Al Kaila.
El arribo de los visitantes se produjo el miércoles 24 de mayo, cuando fueron recibidos a su llegada en el aeropuerto, por una comitiva de representantes de las diferentes entidades árabes existentes en Concepción. Grata fue su sorpresa, al descubrir que Concepción los esperaba completamente abanderado (en postes de iluminación) con los colores de Palestina. El gesto, según ellos mismos confesarían posteriormente, fue algo que nunca esperaron y fue recordado y agradecido en cada discurso y ocasión que tuvieron para compartir junto a la comunidad local.
Ese mismo miércoles, fueron recibidos en la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), donde se firmó un acuerdo de cooperación entre dicha casa de estudios y sus similares de Belén. Este, tiene como objetivo, el impulsar actividades conjuntas orientadas al desarrollo académico, científico y tecnológico. A su vez, entre los primeros proyectos a desarrollar en conjunto, está la concreción de otro convenio entre la casa de estudios local y la Universidad Católica de Belén, para implementar un intercambio de docentes y alumnos, e investigaciones en temas de interés mutuo.
En la ocasión, estuvieron presentes las más altas autoridades universitarias, encabezadas por su Rector, Juan Miguel Cancino. Sería este mismo, quien agasajaría a la comitiva belenita con la plantación de un olivo en el Campus San Andrés y el descubrimiento de un monolito con una placa recordatoria de la actividad. Posteriormente, en la Universidad de Concepción, se firmó una declaración de intenciones similares. De esta manera, concluía la jornada del primer día.
Las actividades del jueves comenzaron muy temprano, cuando a eso de las 9 de la mañana, la delegación proveniente de Belén, fue recibida por la Intendenta de la región del Bío Bío, María Soledad Tohá. Posteriormente, se trasladaron a la Municipalidad de Concepción, donde sostuvieron un encuentro con la alcaldesa, Jacqueline Van Ryselberghe.
En dicha oportunidad, ambos alcaldes, firmaron un acuerdo de hermandad y cooperación, en medio de una bella ceremonia que regaló a los cientos de asistentes en el principal salón municipal, danzas árabes y cuecas.
Los aplausos brotaron espontáneamente luego de la brillante presentación del grupo de música y baile árabe del Colegio Chileno-Árabe de Concepción. A su vez, más de una sonrisa causó entre los presentes, ver como la alcaldesa de Concepción no pudo sustraerse de la fiesta preparada por alumnos y profesores de dicho establecimiento educacional, cuando con un improvisado movimiento de manos muy al estilo arabesco, intentó seguir sentada el hermoso ritmo que ofrecía el conjunto.
La cueca chilena también se hizo presente con un grupo folklórico de la zona, deleitando con los aires del campo chileno a la comitiva belenita. La alcaldesa Van Ryselberghe, aportó con un lucido pie de cueca, que fue acompañado por los pañuelos al viento de los visitantes. A esa altura la alegría ya era total.
Durante la ceremonia, muy emotivos fueron los discursos. No obstante, a nadie dejo impávido las palabras de Batarseh, quien agradeció a nombre de sus conciudadanos, haciendo una reflexión de la realidad que viven sus compatriotas en Palestina, de los abusos que se cometen en su propia tierra y de la difícil vida que se lleva en una "verdadera cárcel en suelo propio", como según el mismo calificó. Al finalizar sus palabras, las palmas entregaron un aplauso generoso y sincero, que se extendió por varios minutos en señal de respaldo a la causa palestina por parte de todos los presentes.
Cabe destacar que el convenio firmado abarca, además del ámbito económico, ayuda mutua en las áreas social y cultural. A ello, esperan sumarse organismos como la Asociación de Exportadores de Productos Manufacturados (Asexma Biobío), cuyo vicepresidente, Emilio Gidi, detalló que: "queremos potenciar el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas de Belén, entregando los conocimientos y programas existentes en Chile".
Posteriormente, se trasladaron a la Catedral de Concepción, donde el Obispo de Concepción, Monseñor Antonio Moreno, a eso del mediodía, ofició una Misa Ecuménica acompañado del Vice-Gran Canciller de la UCSC, Presbítero Luis Rifo. Acompañaron en la ocasión un gran número de penquistas, lo que brindó el marco necesario para una ocasión tan importante. Luego de acabada la ceremonia religiosa, se trasladaron a la Plaza de Armas, donde se plantó un olivo y se descubrió un monolito con una placa recordatoria del Hermanamiento emplazado en el neurálgico sector.
Posterior a un almuerzo organizado por la municipalidad, se trasladaron al Estadio Árabe de Concepción y al Colegio Chileno Árabe, donde conocieron dichas instalaciones y fueron interiorizados de las distintas actividades que ambas entidades realizan en la ciudad. Luego, sostuvieron una reunión con personeros de Asexma, con el objetivo de acercar a los sectores productivos de ambas localidades, con miras a generar flujos de intercambios de experiencias comerciales y productivas.
Finalmente, en la noche se realizó la última actividad social de tan entrañables visitas, con una Cena de Homenaje ofrecida por las entidades árabes penquistas. En la ocasión, la sincera amistad y afectuosa camaradería, primó por sobre el protocolo, constituyéndose una calurosa instancia de acercamiento, acompañado todo, una vez más, por el grupo de música y baile del Colegio Chileno Árabe de Concepción.
Los discursos de agradecimientos y parabienes surgieron de manera casi espontánea, sin embargo, en la ocasión todo quedó marcado con un sello de compromiso, en pos de continuar trabajando por la noble causa de la liberación palestina. Aún resuena en el aire del pensamiento, ese que evoca el espíritu que se vivió durante esas escasas horas, un mensaje simple pero potentísimo que ni el tiempo ni nada podrán borrar: "Queremos una Palestina libre".
Finalmente, la delegación partió de Concepción la fría mañana del viernes 26 de mayo. Los cielos grises que acompañaron la partida, mismos que acusaban la lluvia que había acompañado durante las actividades los anteriores días, contrastaban dramáticamente con los ánimos y alegrías de quienes compartieron en tan bella jornada.
Cada abrazo y beso al momento de partir, cada apretón de mano, irradiaban un calor único. Los corazones y almas tenían teñidos los colores de las banderas chilenas y palestinas. Más que una despedida, fue un hasta pronto fraternal. Esa mañana no se separaron en el aeropuerto un grupo más de viajeros, quienes se marchaban ahora eran nuestros hermanos de Belén. En gran medida, ellos también dejaron su ciudad. Ansiosos estamos de su pronto retorno.